Dia mundial de la salud sexual

El placer sexual en tiempos de la COVID19

Empezamos una nueva etapa de Asignatura pendiente, y nuestro comienzo coincide con la semana en que se celebra el día internacional de la salud sexual, por este motivo hoy hablaremos de este tema en el programa.

Desde 2010, la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS) nos invita a celebrar el día 4 de septiembre como día Mundial de la Salud Sexual y unirnos a esta iniciativa para promover la salud sexual, el bienestar y los derechos para todos.

Este año proponen enfocar la salud sexual y los derechos sexuales a la nueva situación global provocada por la pandemia de coronavirus (COVID-19)-

El lema escogido es el placer sexual en tiempos de la Covid. ¿Por qué se ha escogido este lema?

Se ha elegido este lema porque con la pandemia, nos hemos centrado en los aspectos de la salud sexual relacionados básicamente en la prevención y en la responsabilidad. Y se considera que también deberíamos centrarnos en los resultados positivos de la actividad sexual, en línea con la declaración sobre el placer sexual, incluida dentro de los derechos sexuales.

¿Cómo se enmarca el placer sexual en los derechos sexuales y en la pandemia?

Se promueve el placer sexual como un derecho para resaltar las posibilidades de acceder a una vida sexual placentera, libre de coerción, motivando a las personas a perseguir resultados positivos de la actividad sexual, explorando sus cuerpos y relaciones. 

La WAS se centra en los aspectos positivos del triángulo: derechos sexuales, salud sexual y placer sexual, dado que los programas enfocados al miedo, peligro, enfermedad y muerte asociados a la conducta sexual suelen producir efectos opuestos a los deseados.

La pandemia ha hecho todavía más visible las desigualdades existentes en el    mundo. Las condiciones desiguales de confinamiento, distancia social, medidas de higiene, así como por las consecuencias sanitarias, sociales y económicas tras la desescalada, provocan situaciones de vulnerabilidad diferentes. Los más desfavorecidos son también a los que se les vulnera con más facilidad sus derechos.

Hay otras realidades además de la nuestra, y a veces es saludable alejarnos de nuestro entorno conocido y “verlas”

¿En qué medida podemos decir que la pandemia puede vulnerar los derechos sexuales y empeorar la salud sexual?

En cada región del mundo, la infección por COVID-19 ha llegado en un momento diferente, con una incidencia diferente y con diferentes medidas políticas, pero en todos los países ha habido efectos sociales importantes en la salud sexual, en las relaciones de pareja, en las relaciones familiares.  en las relaciones sociales y en la salud mental, así como también habrá dificultades económicas importantes que afectan más a unos que a otros.

Los grupos más vulnerables siguen siendo mujeres, niños y niñas y grupos de población minoritarios por cualquier condición (diversidad funcional, población LGTBIQ, inmigrantes, etc.).

¿Qué medidas se pueden tomar para proteger estos derechos y promover la salud sexual?

No bajar la guardia, respecto a los grupos más vulnerables, pensando que los derechos y la salud sexual los tenemos ya conseguidos. Centrar nuestra atención en su protección y en promover la igualdad de género y el respeto por la diversidad sexual mirando más al mundo.

Las mujeres representan la mayor fuerza laboral en el sector de la salud, están en primera línea de la atención a las personas y, por lo tanto, están más expuestas a tener más problemas de salud. Asimismo, es importante garantizar la continuidad de la atención ante una interrupción o alteración de los servicios de salud sexual y los productos que puedan desabastecerse como son los anticonceptivos, consecuencia del desvío de recursos para enfrentar la infección del COVID.

Es necesario ofrecer apoyo de salud mental y psicosocial a las personas, las familias, la comunidad y el personal que prestan servicios básicos. 

Los sistemas de vigilancia y respuesta deben tener en cuenta aspectos como sexo, género, edad, factores de riesgo por motivos de salud, situación laboral y situación de embarazo.

Algunas reflexiones:

Somos seres sociales, el progreso y el avance está en la colaboración y el respeto entre todas las personas.

Para poder proteger los derechos y promocionar la salud sexual se requiere una atención específica sobre la salud sexual, los derechos sexuales y el placer sexual, desde la política, la salud pública, la educación y la práctica clínica.

La pandemia puede ayudar a la reflexión de lo que somos como especie, de lo que somos como individuos; la situación que hemos vivido y vivimos también puede ayudar a explorar nuevas formas de expresión sexual o recuperar algunas pautas de comportamiento que hemos dejado por el camino y que nos ayudan al bienestar, a reflexionar sobre el papel que tiene la sexualidad y las relaciones interpersonales emocionales y eróticas en nuestras vidas

Francisca Molero Rodríguez

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