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Permesso?…., Avanti. 50 sombras (y 6)

50 sombras_6

photo credit: p001_resize via photopin (license)

Me he decidido a escribir sobre este tema, porque me pidieron comentarlo en la radio. En realidad lo he obviado un poco, no porque no me interesara el fenómeno sociológico, sino porque realmente no me gustó el libro.

Me llama la atención entender el fenómeno, entender a la sociedad que ha hecho posible el caldo de cultivo para que una campaña de marketing, que ha sabido sobre todo aprovechar y estar muy atenta al impacto, haya tenido la repercusión que ha tenido.

Esta sociedad que ha hecho posible la reacción que han tenido las mujeres y también la ausencia de reacción por parte de los hombres.

Se ha escrito mucho sobre el libro, y ahora  se escribirá sobre la película, para mí , el retorno de las novelas de Corin Tellado con dosis de sexo “transgresor” (comillas hechas con el famoso gesto de los dedos de las manos).

El prototipo de historia romántica,  disfuncional, que perpetúa roles desiguales.

Ofrece los ingredientes para pensar que promueve la liberación sexual de la mujer, pero describe una sexualidad femenina que no ha sido expresada ni reconocida hasta que es descubierta por la dirección, instrucción y deseo de un hombre, un hombre que ha vivido una sexualidad bastante traumática, dónde han convivido el abuso sexual, la culpabilidad y el placer. Más bien responde a un patrón pseudo-romántico con pinceladas disfuncionales (fundamentalmente de él).

Yo no considero que haya liberación sexual en 50 sombras de Grey. Es más, es previsible.

Si se quiere ver algo distinto alquilad “La secretaria” (2002). Seguro que encontráis “matices” distintos (http://smoda.elpais.com/articulos/peliculas-con-mas-sexo-que-50-sombras-de-grey/5943)

Y los hombres, ¿qué opinan del fenómeno Grey?

En realidad no sé responder a esta pregunta. No he oído apenas testimonios masculinos de lo que opinan del tema, sobre el fenómeno viral que ha generado en el mundo femenino, de cómo les afecta o puede afectarles pensar lo que se supone que motiva y quieren las mujeres, y, sobre todo, cómo eso se traduce eso en la interacción sexual con sus parejas.

Le interesan a los hombres estas cuestiones?

Posiblemente, si. Mejor: Si, por supuesto.

Pero, seguramente, “esta película”, no. Dicen que «no han sido invitados”

Quizá haya que buscar, en la raíz de la historia, el desapego de los hombres con esta novela/película.  No deja de ser, en el fondo, la “clásica” película/novela para mujeres, con una historia una y mil veces repetida, con el peligro que ello supone respecto a la constatación que perciben los hombres sobre los deseos de las mujeres (siempre lo mismo).

Para algunos hombres  supone, en ese nivel, la certificación de que ellos estaban en lo cierto, de que siempre han tenido razón, de que, al final, todas son iguales (os suena).

La diferencia, esta vez, es que tanto la novela como la película han sido realizadas (perpetradas) por, ¡cielos!, mujeres.

Reconocemos el cambio producido en los roles de género y en los roles sexuales en los últimos años. La reafirmación de la mujer y de la sexualidad femenina, y la readaptación de la sexualidad y el rol masculino. Los cambios generan incertidumbre, y mucho más en el rol que se ha de readaptar que en el que actúa como motor de ese cambio.

Nos encontramos con un rol masculino  en muchas ocasiones confuso e inseguro que  busca su identidad.  Además, ¿porqué van a sentir la necesidad de adentrarse  en una historia sexual en la que no se ven reflejados? ¿En una historia que tienen claro que no son Grey ni  pueden competir con él?, si es eso lo que buscan ellas, ¿que posibilidades tienen? Nunca podrán cumplir esas expectativas…

Es evidente que Grey es un producto exclusivo para mujeres, al que no han sido invitados los hombres. De hecho Anastasia no es un icono sexual apetecible para la mayoría de los hombres, si lo es Grey para muchas mujeres, es una fantasía. Una fantasía que se recrea como un juego, un juego divertido y excitante.

Quizás la cuestión sea que seguimos jugando a juegos diferentes, juegos que interesan que sean excluyentes para perpetuar la desigualdad, los roles asimétricos.

Escribiendo estas líneas me surge una duda. La serie juego de tronos: sexo, violencia, intriga, reyes, desahuciados… Fantasía, juego ¿incluyente o excluyente?

Dra. Francisca Molero

Nota: Quienes no entiendan el titulo, que repasen la filmografía de Billy Wilder

Francisca Molero Rodriguez

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