Sombras que prenden. 50 sombras (2)

 

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photo credit: Blue Moment Pt. 4 via photopin (license)

Me pidieron que escribiera esta columna desde una opinión personal, personalísima, con respecto al libro y posterior película  “Las 50 Sombras de Grey”, tema candente y a ratos complicado, que tiene a medio mundo criticando desde la calidad de la historia hasta la violencia ejercida sobre la mujer.  Dependiendo desde donde se le quiera evaluar se pueden sacar cosas positivas y negativas, pero la verdad es que aunque suene políticamente incorrecto y me gane más de algún repudio, debo decir que el libro a MI me gustó y mucho.  Es más, fueron 1.500 páginas que me demoré exactamente seis días en leer… Más palabras leídas por minuto de lo que he leído en mi vida.

En mi formación como terapeuta en general y terapeuta en temas sexuales en particular, algo que se nos enseña y algunos olvidan con el correr del tiempo es: desde donde y como puedo criticar algo.  La Mona Lisa de da Vinci, por poner un ejemplo, no es fea ni bonita y mi crítica debe realizarse desde lo que a mí me parece, es decir, si  a mí me  gusta o no.  Con el bonding, los swingers, el sadomasoquismo, etc., pasa lo mismo.  Puede ser un espacio donde alguien se sienta erotizado por la dominación o por ver a su pareja con otr@…  Si a mí no me gusta que me amarren o cambiar de pareja, no significa que esa tendencia o acto sea algo malo, sólo significa que es algo a lo que yo no me siento movida o motivada a hacer, y eso (soy tajante en decirlo) es lo único “ correcto” en sexualidad:  hacer lo que me sienta llamada a hacer, desde la confianza y el lúdico respeto.  Cualquier acto al que una persona, hombre o mujer, se sienta obligada a realizar, donde se pase por sobre sus convicciones, deseos o voluntad, deben ser inmediatamente detenidos y denunciados.

Volviendo a las críticas, me parece un tema complejo y de suma importancia el cómo se hacen esas críticas con tintes acusadores, que intentan dar lecciones morales, pueden ser bastante contraproducentes, porque le disguste a quien le disguste , hay muchas mujeres que han sentido que con este libro no sólo se divirtieron si no que en algún grado les cambió  su visión del sexo o se atrevieron a conversar, a explorar nuevas alternativas, o se sintieron más liberadas sexualmente,  pero leen críticas mal hechas y comienzan a creer que lo que sienten o les pasa es malo, que por el hecho de que les haya gustado el libro pueden ser desviadas o pecaminosas y ya el sexo femenino llevamos muchos siglos lidiando con el pecado como para seguir perpetuándolo.

En el caso de Grey, pareciera que todas las críticas están enfocadas en los latigazos, en las amarras y la sumisión de la mujer. Inmediatamente viene a mi mente otro caso de una película épica, donde una figura masculina encadena a una mujer y la mantiene sumisa, esclava a sus pies, violencia de género absolutamente.  Sin embargo, no he sabido de nadie haya hecho una huelga o demandado a George Lucas por haber hecho prisionera a la princesa Leia de esa babosa asquerosa que ni me acuerdo como se llama.  ¡Eso también es violencia hacia la mujer! Pero entendemos que es una película, ciencia ficción.

“-¡Literatura barata!“, escuché decir a una conocida cuando se me ocurrió hablar de las 50 Sombras… “-Bueno”, dije yo… No soy escritora, no tengo la capacidad de hacer una evaluación profesional con respecto a la calidad y credibilidad de la historia o de la descripción (que a mi me pareció bastante buena), pero desde mis expectativas, si voy a leer un libro erótico, quiero erotismo y lo encontré.  ¡Expectativas claras, por favor!  O si no, sería como si quisiera ver una película pornográfica y me pusiera a evaluar la calidad de los guiones (inexistentes por cierto) o las escenografías y luego me sintiera defraudada por que claramente esa película no se va a ganar un Oscar…

Vivimos en una sociedad cada vez más desconectada del cuerpo, de las personas y del deseo…  Los horarios de trabajo, los tiempos de desplazamiento, las responsabilidades son un cocktail que envenena la capacidad de goce de las cosas simples, donde la primera llama que se apaga, es la del deseo.  Si me preguntan como profesional ¿qué me parecería ver a una mujer en el transporte público leyendo las 50 Sombras?, mi respuesta sería que aunque sea “literatura barata”  me parece maravilloso, primero porque está leyendo (cosa que se hace poco en Chile); segundo, esa mujer está prendiendo su deseo, elaborando fantasías y ampliando su repertorio erótico, pero por sobre todo, esa mujer que demora dos horas del trabajo a su casa, sabe “qué la prende” y si logra con esa lectura tener una actitud más receptiva con su pareja, coquetear, tal vez generar un encuentro sexual y pasarlo bien (aunque esté pensando en Grey) despertar más contenta y conectada con su pareja y eso se refleje en un mejor día en el trabajo y que se genere un pequeño círculo virtuoso, me parece un tremendo recurso.

Cuando comenzó la locura del libro, hace ya dos años, se lo recomendé a una paciente que sufría de anorgasmia y como consecuencia, falta de deseo.  Tal vez, podría ser un buen elemento erotizador.  Lo empezó a leer, pero a los pocos latigazos dijo que era mucho para ella, que no le encontraba el sentido a las escenas eróticas y no le generaban nada… “-Perfecto!” le dije, ya sabes que eso no te gusta, no te sirve, no es un recurso para ti… Pero, ¿sabes que te prende? “-No, no tengo idea”, me contestó. Es exactamente ahí donde yo veo el aporte del libro, ahora hay muchas mujeres que saben que la literatura es una buena estrategia a utilizar cuando los tiempos complejos o la propia vida amenacen su deseo. El libro no es una oda a las relaciones, no es una guía sexual ni de pareja ni menos una hoja de ruta, es un simple recurso para quiénes lo necesiten o les divierta y les sirva.

Me parece curioso que frente a este boom mediático de ficción sexual  se hayan generado tantas críticas y tan tajantes, pero más que criticar y poner el foco en eso, me parece que la pregunta que hay que tratar de responder, es ¿Por qué? ¿Por qué se ha generado tanto interés?, ¿por qué tantas mujeres se han rendido a las sombras? Interesante sería desprenderse de los prejuicios y poder entender sociológicamente este fenómeno.  Desde mi apreciación creo que los ingredientes básicos del libro son los que nos gustan a muchas mujeres: Hombre joven millonario + facha perfecta + variadas aptitudes + profundas heridas emocionales + mujer común y corriente + joven e inexperta + sana con su amor a esa pobre alma perdida = éxito romántico. Éxito romántico+ sexo explícito = Éxito mundial.  Creo que los latigazos podrían no haber existido y sería un éxito igual.

Con respecto a la violencia o a la sumisión que se explora en el libro, debo decir que personalmente, llevarlo a mi vida sexual me atrae bastante poco.  El pensar en mi pareja que me agarre a nalgadas por que no fui lo suficientemente sumisa, característica inexistente en mi personalidad, me parecería la manera más fácil de llegar a la violencia intrafamiliar en 5 segundos.  La violencia a mí me violenta, pero es mi visión, propia y personal.  Si hay personas  a las que les funciona, dentro de un marco de lúdico respeto, bien por ellos.

Latigazos más o latigazos menos, libros de sumisión o  románticos sin sexo explícito, lo que sea…  Lo importante es que frente a un boom mundial, las mujeres estamos teniendo la posibilidad de explorar, leer, conectarnos, conversar y autoevaluarnos. ¿Me gusta?, ¿no me gusta?, ¿me prende?, ¿me pasan cosas? o ¿no me pasa nada?

La cosa es bien simple: Si te gustó, fantástico, busca más literatura erótica, lee, juega, goza. No te gustó?  Perfecto, eso no convierte automáticamente al libro en basura.  Si no te gustó… yo te pregunto entonces:

¿Sabes qué te prende?

 

Denisse Hasbún
Coach de parejas

3 comentarios en “Sombras que prenden. 50 sombras (2)”

  1. Excelente!!! Completamente de acuerdo con esta visión, me encantaron los libros aunque no había contemplado leerlos llegaron a mi obsequiados,perdí la prevención hacia la literatura erótica.

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  2. Genial tu analisis , a mi me encantaron los libros , no creo que haria las cosas descritas pero lo pase bien leyendolo. La pelicula no me interesa porque yo me hice una imagen en mi cabeza y prefiero conservarla .

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